Natanyahu saluda a un terrorista de Daesh.

El apoyo sionista al “procés” tenía como contrapartida hacer la vista gorda ante un atentado salafista, largamente anunciado, del “aliado saudí” en Barcelona. La finalidad última de dichos actos terroristas no es la “yihad”, como de mala fe nos cuenta la caja tonta, sino promover la islamofobia en Occidente en detrimento de la causa palestina. Israel, en efecto, quiere poder perpetrar un genocidio impune y que encima la fechoría le salga políticamente gratis, pero la opinión pública europea manifiesta ideas bastante diferentes al respecto, las cuales conviene “corregir” y ya se sabe que “la letra con sangre entra” (11-M). Puigdemont pagó en las Ramblas su parte del trato: España ha perdido de momento dos pilotos de combate y un fiscal, envenenado por el Mossad. Ignoramos si quedan todavía más favores pendientes por parte de Tel Aviv, pero es muy probable que sí. Hete aquí la realidad y, todo lo demás, cuentos o propaganda. Que no te engañen.

Fuente: http://www.elmundo.es/cataluna/2018/01/22/5a659332268e3ea3328b45d6.html