Los trabajadores franceses paralizan hoy el país vecino. Después de las oleadas de los gilets jaunes (“chalecos amarillos”) que han conmovido la República a lo largo de todo un año, la gente, los gentiles, vuelve a la calle con fuerza renovada y la misma idea: derrocar a Emmanuel Macron, títere de la banca judía Rothschild que conspira con las llamadas élites financieras internacionales para esclavizar al pueblo de la nación.

EN DEFENSA DEL NACIONAL-POPULISMO

La realidad del día puede resumirse, así, en una sola frase: el capitalismo está obsoleto. Macron pretende aplicar ahora en Francia, a guisa de modernización y como si fuera la última maravilla de la economía científica, los modelos neoliberales y decimonónicos de la Escuela de Chicago que tan estrepitosamente han fracasado, por ejemplo, en Chile. ¡Y arruinado pueblos en muchos otros lugares del mundo! En efecto, no sólo en Chile: allí donde el neoliberalismo planta sus pezuñas hediondas, la pobreza de las mayorías y el hiper-enriquecimiento de las garrapatas financieras (los señores inversores) ha sido el único resultado tangible.

Sin embargo, los partidos de derecha (PP, C’s y Vox) promueven en España el mismo recetario liberal y monetarista que produce reacciones furibundas de odio masivo dondequiera que la gente haya llegado a experimentarlo de verdad: privatización de las pensiones y servicios públicos (sanidad, educación, vivienda…), recorte drástico de las ayudas sociales a los más desfavorecidos, inmigración masiva, deslocalizaciones empresariales a países del Tercer Mundo ayunos de protección social, declive industrial, desregulación del mercado laboral al objeto de reinstaurar la servidumbre feudal… La derecha “española” recurre entonces a un falso patriotismo para inocular el veneno liberal, oligárquico y sionista en el cuerpo social mientras los trabajadores permanecen hipnotizados con temas como el independentismo catalán.

SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES NACIONALES FRANCESES

La huelga general francesa no atañe, por tanto, sólo a Francia. Estamos ante una huelga política encubierta contra el sistema oligárquico occidental, el cual, a través del FMI y la Comisión Europea, pretende liquidar el Estado social, la soberanía nacional y la dignidad de las personas en beneficio de un supuesto pueblo escogido de billonarios racistas y genocidas cuya única patria es el Estado de Israel.

Llegó la hora de corregir los errores de la Spanish Revolution. Los indignados del 15-M fueron manipulados para impedir que las grandes masas de trabajadores nacionales se manifestaran democráticamente contra la entrada masiva e incontrolada de extranjeros en el país. La falsa izquierda, comprada por el oligarca neoliberal judío Georg Soros, nos engañó. Las políticas de inmigración actuales son también políticas oligárquicas y liberales de “libre” circulación de mano de obra cuyo fin, entre otros, es abaratar el valor del trabajo, engrosar la bolsa de parados como amenaza permanente para los trabajadores que no se quieran dejar esclavizar y dividir la causa social y nacional utilizando esquiroles de etnias y religiones extranjeras. El sujeto de la revolución democrática es la nación soberana, no el individuo y mucho menos la multitud (Negri).

Es necesaria en España una Segunda Asamblea de indignados que no se deje adoctrinar por las abyectas criaturas progres a sueldo de Georg Soros. La soberanía nacional y, por ende, el nacionalismo y el populismo, constituyen las condiciones de posibilidad de la democracia. Ésta sustenta el Estado social, única arma del pueblo de la nación contra las élites oligárquicas y financieras de parásitos asesinos. ¡No te dejes engañar!

Solidaridad con Francia.

https://intra-e.com/lamarca/wp-content/uploads/2019/12/huelga-general-francia.jpghttps://intra-e.com/lamarca/wp-content/uploads/2019/12/huelga-general-francia-150x150.jpgREDACCIÓ CARRER LA MARCACapitalismoEconomiaEditorialNeoliberalismocrímenes del liberalismo,imperialismo,neocolonialismo,neoliberalismo,oligarquía,sionismoLos trabajadores franceses paralizan hoy el país vecino. Después de las oleadas de los gilets jaunes ('chalecos amarillos') que han conmovido la República a lo largo de todo un año, la gente, los gentiles, vuelve a la calle con fuerza renovada y la misma idea: derrocar a Emmanuel Macron,...Semanario online