CUESTIONAR LAS VERSIONES OFICIALES Y OFICIOSAS DE LA PROPAGANDA OCCIDENTAL ES UN ACTO SALUDABLE. Para quienes ya tenemos cierta experiencia después de los chascos de las armas de destrucción masiva iraquíes, el genocidio de Kosovo o la infame tiranía de Gaddafi —por no hablar de temas mayores como el 11-S o el Holocausto—, desconfiar de la narración que vomitan los medios de comunicación, Hollywood y el nauseabundo universo “cultural” de los best-seller tiene que ser ya una rutina profesional. El sistema oligárquico miente con total descaro y existen nidos de infoplagas como el Pentágono o la hasbara cuyo objeto es la propaganda pura y simple en provecho de los peores criminales de la historia. Por eso resulta higiénico leer de vez en cuando HispanTV, Sputnik, RT, Global Research, Red Voltaire, Rebelión y otros medios. Lo que no significa que aceptemos a pies juntillas las versiones de estas fuentes alternativas. Pero es vital para nuestra integridad espiritual —y mental— contrastar la información o supuesta información que predomina en Occidente con aquéllo que dicen desde el otro lado. Y hacernos así una composición de lugar más ecuánime y objetiva de los hechos. Nos ahorraremos de este modo tragarnos muchos bulos que son muy fáciles de desenmascarar pero que, dada la inmensidad del océano informativo, no están al alcance de los limitados recursos de un particular. Por este motivo recomendamos, también en el tema del Covid-19, tener en cuenta la voz de los disidentes. Reproducimos íntegro y sin comentarios un artículo de Acratas.net. Aprovechamos para enviar desde CARRER LA MARCA un cordial saludo a los administradores y editores de esa página.

Buscando a los responsables III. Arranquemos los velos que ocultan el pútrido coño de Salomé

En “Buscando a los responsables I“, dejamos muy claro que el Cov19-SARS-2 es un virus artificial. Los primeros velos del coño de Salomé fueron retirados. El virus no es zoonótico y eso se supo pronto. No me refiero a la chusma crédula estatólatra, sino a los seres humanos que aún quedan con sus dos pies plantados sobre la tierra. Efectivamente, son muchas las voces científicas que han demostrado que el virus fue elaborado en un laboratorio de guerra bacteriológica.

En “Buscando a los responsables II“, analizamos el Evento 201, un curioso caso de declaración de culpa sin otro velo que la oculte que el ¡qué casualidad!

Inmediatamente, aparece el siguiente velo: muchos científicos del bando culpable también reconocen que el virus es artificial, de laboratorio. Pero atribuyen gratuitamente la autoría de la fuga a China. Un ejemplo es el inmunólogo Dr. Tasuku Honjo, Nobel de medicina 2018:

Basado en todo mi conocimiento e investigación hasta la fecha, puedo decir esto con 100% de confianza de que el Corona no es natural. No vino de los murciélagos. China lo hizo. Si lo que digo hoy resulta ser falso ahora o incluso después de mi muerte, el gobierno puede retirar mi Premio Nobel.”

Es decir, a una verdad científica –el virus ha sido elaborado para actos de guerra bacteriológica– añade mugre política de cosas que no sabe al 100%, sino que imagina porque asegura que no pudo contactar con inmunólogos chinos, conocidos suyos, a los que da por muertos. Desfachatez absoluta. Esos científicos viven, pero tienen prohibido comunicarse con perros del imperio norteamericano, que sospechan es el autor del crimen. Nos sirve la declaración del Nobel japonés, eso sí, para corroborar que el Cov19-SARS-2 no es natural. El resto, teniendo en cuenta en manos de quiénes está la concesión de nobeles, no significa nada.

El siguiente velo es, pues, adjudicar el crimen a la víctima. Sin embargo… El virus entró en China durante los Juegos Militares. El paciente cero determinado por China es una oficial de inteligencia y atleta ciclista: Maatie Benassi, que expandió el virus en el mercado de Wuhan, cerca del laboratorio internacional P4, donde virólogos de varios países, incluyendo EEUU, experimentan con virus letales.

Aquí tenemos el testimonio de la bióloga Judy Mikovits que trabajó en Fort Detrick antes de que Trump ordenara cerrarlo en 2018. Los virus fueron luego trasladados a distintos laboratorios P4 norteamericanos en bases militares de todo el mundo. Explica cómo se trabaja con virus de alta letalidad. La “ingeniería genética” consiste en un recultivo persistente y prueba de cepas en tejido humano hasta hallar mutaciones del virus poco letales para crear vacunas a partir de ellas. Pero la bióloga levanta la alarma sobre tales vacunas, pues asegura no contienen lo que se supone que debieran. Abomina del confinamiento e incluso del uso de mascarillas, pues evitan la inmunidad de rebaño. Y recomienda no vacunarse.

De modo que parece que tenemos al autor del genocidio organizado y aterrorizamiento de la población mundial. EEUU, cuyos antecedentes como genocida son asombrosamente perpetuos.

Inmediatamente aparece el siguiente velo: Trump denuncia a China y le reclama indemnizaciones por “el crimen de lesa humanidad” perpetrado en Wuhan. Velo estúpido, acusar a una de sus víctimas de la culpa, pero de gran calado mediático. Los medios de todo el mundo están en manos de 6 familias. Todas sionistas.

La embajada China en París lanza inmediatamente tres preguntas al gobierno de los EEUU:

«Primera pregunta: ¿Cuántos casos de Covid-19 había entre los 20 000 muertos de la gripe que ‎comenzó en septiembre pasado? ¿Estuvo tentado Estados Unidos de disfrazar de gripe la ‎neumonía del nuevo coronavirus?‎
La segunda pregunta tiene que ver con el repentino cierre, en julio pasado, del mayor centro de ‎investigaciones de Estados Unidos sobre armas bioquímicas, en Fort Detrick (Maryland). Después del cierre de ese centro, apareció ‎en Estados Unidos una serie de casos de neumonía o de una afección similar.
Tercera pregunta: ¿Por qué varios altos funcionarios estadounidenses se deshicieron de ‎numerosos títulos antes de la caída de las bolsas de valores, mientras aseguraban al público ‎estadounidense que la epidemia de Covid-19 era controlable en Estados Unidos?
»‎

Siguiente velo tapacoños: No han sido los EEUU, sino el Deep State, una organización de militares (Pentágono, CIA) y lobbys, entre ellos el judío, el farmacéutico y el armamentístico. Incluso la verdad puede desorientar. Ejemplo, las declaraciones de que Israel y el Mossad controlan la política exterior de EEUU. Es cierto, pero ¿eso exonera de responsabilidad a los EEUU? De ninguna manera. Trump es responsable de todo lo que haga su incontrolable estado profundo. Trump denuncia de seguido al Estado Profundo. Tras eso, actúa como una veleta, haciendo caso de las recomendaciones que le llegan desde Israel a través de su yerno, Jared Kushner.

“I want to tell you something very clear, don’t worry about American pressure on Israel. We, the Jewish people, control America, and the Americans know it.” (Ariel Sharon, BBC)

Ese estado profundo norteamericano está bien representado, en realidad, por los asistentes al Evento 201 el 18 de octubre de 2019, fecha en que el virus en sus diferentes cepas ya había sino liberado en diversos puntos del planeta: Johns Hopkins Foundation, Foro Económico mundial, Fundación Gates, empresas farmacéuticas, etc. La lista de los 132 asistentes al evento se oculta porque muestra a los responsables. Gates no es un genial adivino, como quiere aparentar. Es que sabe lo que se está haciendo y es uno de los beneficiarios. Tiene intereses inmensos en empresas farmacéuticas y en proyectos como el de vacunación generalizada de la población mundial o el implante de chips de control en la población. Esto, desgraciadamente, no es broma. Él mismo lo ha declarado bajo el último velo de Salomé: la filantropía.

¿Qui prodest? El atentado contra la salud universal es intencionado porque produce beneficios a diversos colectivos:

–EEUU obtiene ventaja para su proceso de reindustrialización suspendiendo el globalismo de los demócratas americanos y machacando las economías de su enemigos comerciales: Europa, China, Rusia, Corea del Sur y la India.

–EEUU e Israel atacan con una de las cepas más letales a Irán, enemigo estratégico de ambos.

–Las empresas farmacéuticas se forran vendiendo medicamentos que literalmente le sobran y, cuando llegue el momento, con la vacuna.

–El sionismo internacional sale triunfante, está cada día más cerca del confinamiento mental de 7.000 millones de personas. La situación mundial es terrible. No por el virus, sino por la manipulación y el miedo de la población, demasiado infantilizada, estúpida, cobarde, débil y desorganizada, asocial, llena de inquisidores aficionados, chivatos, traidores e hipocondríacos. Quien cambia su libertad por un poco de seguridad, no merece ni libertad ni seguridad. Y no las tendrá. Así de claro lo dijo el inventor y humanista Benjamín Franklin, el tipo cuya efigie blasona los billetes de 100 USD norteamericanos.

NOTA DE RECTIFICACIÓN DE CARRER LA MARCA. La noticia de que el científico japonés Tasuku Hongo, Premio Nobel de Medicina, habría afirmado que el virus Covid-19 fue producido en un laboratorio y propagado por China adrede es un fake news

Figueres, la Marca Hispànica, 2 de mayo de 2020. 

TRUMP INSTIGA AL ENVENENAMIENTO DE LOS ESTADOUNIDENSES

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