EL TRUMPISMO ES SIONISMO EN ESTADO PURO PERO SUS ABUSOS Y CRÍMENES SE CARGAN EN LA CUENTA DEL FASCISMO. El golpe de Estado del Capitolio simularía la Marcha sobre Roma de Mussolini y el putsch de Hitler en Munich: el golpismo es, al parecer, una invención fascista a pesar del asalto de Lenin al Palacio de Invierno, la Revolución de Asturias en 1934, el Paso del Rubicón y otros centenares de ejemplos históricos. Los grandes medios de comunicación corporativos —casi todos de propiedad judíapresentan a Donald J. Trump como un antisemita de gestualidad mussoliniana e incluso, con desvergüenza que provoca bochorno, como un neonazi, obviando sin escrúpulos las evidencias que le vinculan al sionismo cristiano, al lobby judío estadounidense (AIPAC) y al Estado de Israel.  El semitismo bíblico de Trump —ideológicamente incompatible con el fascismo— constituye un hecho de dominio público muy fácil de acreditar en la biblioteca, pero también en los media locales, la prensa independiente e internet, como hemos demostrado repetidas veces. No es menester abundar más en ello, aunque quizá convendría hacer referencia al caso de Ted Cruz, uno de los 147 legisladores —congresistas y senadores— que instigaron y apoyaron el putsch trumpista desde el interior del Capitolio. Padre de Ted Cruz: EE.UU. se fundó sobre la Torá – Enlace Judío. Abstracción hecha de lo ya expuesto en otros artículos sobre Trump, Jared Kushner y la secta supremacista judía Chabad, Cruz es un sionista cristiano que desmiente, con su simple existencia, todos los bulos propagandísticos de medios de comunicación profesionales (¿?) sobre los supuestos antisemitismo, fascismo y  neonazismo del presidente saliente. Conviene preguntarse cómo es posible semejante manipulación del nacionalismo blanco en EEUU y su relación con la cultura bíblica imperante en el país. Hasta que no se libere de esta herencia envenenada, a saber, el judeo-cristianismo, toda forma de patriotismo gentil no sólo está condenada al fracaso, sino que permite identificar la verdadera causa espiritual de la decadencia de Occidente

UN SOCIÓLOGO DE FAMA MUNDIAL AFIRMA QUE LOS JUDÍOS CONTROLAN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

ACUSAN A TED CRUZ DE PROVOCAR LOS DISTURBIOS EN EL CAPITOLIO

Senador es señalado por colegas de impulsar la sedición e inspirar a los vándalos pro-Trump.

El New York Times menciona al personaje como uno de los golpistas:

No olvidemos nunca los nombres de quienes intentaron el primer golpe de Estado legislativo en Estados Unidos

Esta vez fallaron, pero su deslealtad al país, la Constitución y sus valores es evidente.

Por Thomas Friedman. Es columnista de Opinión. 6 de enero de 2021

El Nuevo Testamento nos pregunta en Marcos 8:36: “¿De qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?”.

Los senadores Josh Hawley, Ted Cruz, Ron Johnson y sus colegas del Partido Republicano que conspiraron en un intento de golpe claramente olvidaron ese versículo, si es que alguna vez lo conocieron, porque están dispuestos a sacrificar sus almas, el alma de su partido y el alma de Estados Unidos —nuestra tradición de elecciones libres y justas como la ruta para transferir pacíficamente el poder— con tal de que Donald Trump pueda seguir siendo presidente y uno de ellos lo reemplace con el tiempo.

La “filosofía” que impera en este grupo sin principios de republicanos que le rinde culto a Trump es inequívoco: “La democracia está bien para nosotros mientras sea un mecanismo para que nosotros tengamos el control. Si no podemos mantener el poder, entonces al demonio con las reglas y con el sistema. El poder no viene de la voluntad del pueblo, sino de nuestra voluntad y de la de nuestros líderes”.

Para que Estados Unidos sea saludable de nuevo, los republicanos decentes —en cargos públicos y en las empresas— necesitan desprenderse de este Partido Republicano sin escrúpulos que le rinde pleitesía a Trump y empezar su propio partido conservador. Es urgente.

Incluso si quienes rompen con el partido y fundan su propia coalición conservadora son solo unos cuantos legisladores de centroderecha con principios —y líderes empresariales que los financien—, se convertirían en una alianza con una influencia enorme en el Senado tan dividido de hoy. Podrían ser una facción decisiva que ayude a decidir qué proyecto de ley de Biden se aprueba, se modera o fracasa.

Mientras tanto, el bastión republicano que le rinde culto a Trump se convertiría en lo que Estados Unidos necesita para que la nación vuelva a crecer en conjunto: una minoría desprestigiada e impotente de políticos delirantes que permanece a la espera del último tuit de Trump para saber qué hacer, decir y creer.

Sé que fracturar un partido establecido no es sencillo (o probable). Pero los republicanos con principios, aquellos que de manera valiente y diligente han defendido la victoria electoral de Joe Biden, tienen que preguntarse: “En unos cuantos días, cuando todo esto se haya acabado, ¿simplemente vamos a volver a la normalidad con las personas que, para todo efecto, intentaron hacer el primer golpe de Estado legislativo en la historia de Estados Unidos?”.

Porque cuando este episodio se haya terminado, Trump va a seguir haciendo o diciendo algo inaceptable para debilitar a Biden y para imposibilitar cualquier tipo de colaboración, y los perros falderos de Trump —como Cruz, Hawley, Johnson y Kevin McCarthy, el líder de la minoría de la Cámara de Representantes— van a pedirle al partido que lo respalde para perseguir sus propios intereses políticos, lo que dejará a los republicanos con principios en una disyuntiva diaria. Cada semana, habrá una nueva lealtad a probar.

Estos días no hay equivalencia entre nuestros dos partidos principales. En las elecciones primarias, una abrumadora mayoría de demócratas, encabezados por afroamericanos moderados, optó por Biden, la alternativa de centroizquierda, y no por la opción del ala democrática de extrema-izquierda-socialista-que quiere-desfinanciar-a-la-policía.

Del otro lado, el Partido Republicano de Trump se ha tornado en un culto tal que en su convención decidió que no ofrecería una plataforma de partido. Su plataforma sería lo que su Querido Líder quisiera. Cuando un partido deja de pensar —y le da rienda suelta a un líder tan poco ético como Trump— seguirá adentrándose cada vez más en las profundidades del abismo, hasta las puertas del infierno.

Que es a donde ha llegado ahora.

Lo constatamos este fin de semana, con el esfuerzo al estilo de la mafia de Trump para presionar al secretario de Estado de Georgia para que lo ayudara a “encontrar” 11.780 votos y declararlo el ganador del estado sobre Biden por un voto.

Y lo veremos en una versión aún más desagradable en la sesión de hoy en el Congreso. Los seguidores del culto a Trump intentarán transformar una ceremonia diseñada exclusivamente para confirmar los votos del Colegio Electoral presentados por cada estado —Biden 306 y Trump 232— en un intento de que el Congreso anule los votos electorales de los estados indecisos que Trump perdió.

Si fuera el editor de este periódico, imprimiría todas sus fotografías en una página completa con el título: “Nunca olvides estos rostros: estos legisladores tenían una opción entre la lealtad a nuestra Constitución y a Trump, y eligieron a Trump”.

Si tienes alguna duda de que estas personas están involucradas en un comportamiento sedicioso, sus colegas republicanos con más principios no la tienen. Lisa Murkowski, senadora republicana por Alaska, se refirió al plan de Hawley de desafiar el recuento de votos así: “Voy a respaldar mi juramento a la Constitución. Esa es la prueba de lealtad aquí”. Ben Sasse, senador por Nebraska, agregó: “Los adultos no apuntan con un arma cargada al corazón del autogobierno legítimo”. Rob Portman, senador por Ohio, dijo: “No puedo apoyar que el Congreso frustre la voluntad de los votantes”.

Por lo tanto, el caucus de los golpistas fracasará. Pero pregúntate lo siguiente: ¿Qué pasaría si los aliados de Trump controlaran la Cámara de Representantes, el Senado y la Corte Suprema y se salieran con la suya, que usaran de verdad una maniobra legislativa de última hora y anularan la victoria de Biden?

Sé exactamente lo que hubiera pasado. Muchos de los 81.283.485 estadounidenses que votaron por Biden habrían salido a las calles (yo habría sido uno de ellos) y probablemente irrumpirían en la Casa Blanca, el Capitolio y la Corte Suprema. Trump habría llamado a los militares; la Guardia Nacional —dirigida por los gobernadores—, se habría dividido por esa decisión y todos estaríamos sumidos en una guerra civil.

Ese es el tipo de fuego con el que juegan estas personas. Lo saben, por supuesto, lo que hace que los esfuerzos de Hawley, Cruz, Johnson y los de su tipo sean aún más despreciables. Tienen tan poco respeto por sí mismos que están listos para lamer el brillo de las botas de Donald Trump hasta el último segundo en que se mantenga en el cargo, con la esperanza de heredar a sus seguidores, en caso de que no vuelva a postularse en 2024. Y ellos cuentan con que una mayoría de sus colegas con más principios votarán para certificar la elección de Biden y así asegurarse de que su esfuerzo fracase.

Así, tendrán lo mejor de todos los mundos: el reconocimiento de los votantes de Trump por perseguir su Gran Mentira —la acusación falsa de que las elecciones fueron un fraude—, sin tener que iniciar una guerra civil. Pero el precio a largo plazo seguirá siendo muy alto, lo que reducirá la confianza de muchos estadounidenses en la integridad de nuestras elecciones libres y justas que conduzcan a la transferencia pacífica del poder.

¿Puedes imaginar algo más cínico?

¿Cómo se defienden los estadounidenses decentes, además de instar a los republicanos de principios a formar su propio partido? Asegúrate de cobrarle una pena tangible a cada legislador que vote con Trump y en contra de la Constitución.

Los accionistas de todas las grandes corporaciones estadounidenses deben asegurarse de que los comités de acción política de estas empresas no puedan hacer contribuciones de campaña a cualquiera que participe en el intento de golpe del 6 de enero.

Al mismo tiempo, “nosotros, el pueblo”, debemos luchar contra la Gran Mentira impulsada por el culto a Trump con la Gran Verdad. Espero que todas las organizaciones noticiosas y todos los ciudadanos se refieran a Hawley, Cruz, Johnson y sus amigos ahora y para siempre como “conspiradores del golpe”.

Haz que todos los que han propagado esta Gran Mentira sobre el fraude electoral para justificar votar con Trump y en contra de nuestra Constitución lleven el título de “conspiradores del golpe” para siempre. Si los ves en la calle, en un restaurante de tu campus universitario, pregúnteles amablemente: “Fuiste uno de los golpistas, ¿no es así? Debería darte vergüenza”.

Adopta el método de Trump: repite esta Gran Verdad una y otra y otra vez hasta que estas personas nunca puedan deshacerse de ella.

No será suficiente para arreglar lo que nos aflige, todavía necesitamos un nuevo partido conservador para eso, pero sin duda es necesario que los otros lo piensen dos veces antes de que lo intenten algo así de nuevo.

Thomas L. Friedman es columnista de opinión. Se unió al periódico en 1981 y ha ganado tres premios Pulitzer. Es autor de siete libros, incluido From Beirut to Jerusalem, que ganó el Premio Nacional del Libro. @tomfriedman | Facebook

Ni una palabra, como puede comprobarse, en todo el extenso artículo —que reproducimos íntegro a tales efectos—, sobre la ideología sionista de los perpetradores. 

Sin embargo, ¿quién es Ted Cruz?

En primer lugar, alguien lo suficientemente relevante como para que se le mencione en el New York Times como uno de los tres cabecillas que promovieron el intento de golpe de Estado del 6 de enero desde el interior del Capitolio. A continuación ilustramos la ideología de Ted Cruz. Su posición fanáticamente pro-israelí es incuestionable.

Senador Ted Cruz: “Los enemigos de Israel son enemigos de los Estados Unidos”

El Instituto Judío de Seguridad Nacional para los Estados Unidos realizó ayer, miércoles, una teleconferencia con el senador Ted Cruz para debatir una mayor cooperación con Israel en la lucha contra la pandemia de coronavirus en ambos países.

A fin de fortalecer la sociedad entre los Estados Unidos e Israel y limitar la dependencia que tiene de China, Cruz introdujo una nueva legislación que asignará 12 millones de dólares a “inversiones en investigación médica conjunta con un énfasis en avanzar en colaboración en el uso de la tecnología en la lucha contra el COVID-19”.

Con respecto a la República Islámica de Irán, Cruz recomienda que los Estados Unidos continúen con su estrategia de “máxima presión económica y diplomática”, incluso con la pandemia de coronavirus.

“Debería haber una presión máxima, que, con suerte, resulte en un cambio de régimen”, declaró.

Los Estados Unidos deben ser “inequívocamente claros en que bajo ninguna circunstancia Irán podrá adquirir armas nucleares y que harán lo que sea necesario para evitar eso”, prosiguió el senador.

“Es lo más importante que podemos hacer para continuar fortaleciendo nuestra amistad y alianza con Israel”, añadió.

Además, Cruz apoyó la idea de crear un tratado de defensa mutua.

“Estar con Israel es fundamental no solo para Israel, sino también para la defensa nacional de los Estados Unidos, y los enemigos de Israel son los enemigos de los Estados Unidos”, dijo.

Fuente: https://agenciaajn.com/noticia/senador-ted-cruz-los-enemigos-de-israel-son-enemigos-de-los-estados-unidos-140981

UN PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA AFIRMA QUE EL JUDÍO SIONISTA JARED KUSHNER ES QUIEN MANDA EN LA CASA BLANCA

Las pruebas son abrumadoras:

Padre de Ted Cruz: EE.UU. se fundó sobre la Torá – Enlace Judío

12 senadores y 140 congresistas se opondrán a la certificación de Biden: “Hemos visto cantidades masivas de fraude”

La narrativa sionista cristiana impulsa a Trump

Los largos tentáculos del poder sionista en los Estados Unidos

Padre de Ted Cruz: “EE.UU. se fundó sobre la Torá”

El padre del candidato republicano Ted Cruz declaró en un discurso pronunciado a principios de este año que Estados Unidos y la constitución se fundaron sobre la Biblia Hebrea, o la Torá. “En base a sus valores religiosos, la Unión Americana debe apoyar incondicionalmente a Israel.”

Por Esti Peled 10/04/2016 – 8:07 am.

ESTI PELED PARA AGENCIA DE NOTICIAS ENLACE JUDÍO MÉXICO – En un video difundido por la Proclamación de la Justicia a las Naciones (PJTN) el pastor evangélico Rafael Cruz afirma que Estados Unidos debe apoyar a Israel porque representa las raíces de la nación americana.

Cruz señaló que el concepto de la república constitucional de EE.UU. viene de la palabra de D-os:

“Además escogerás de entre todo el pueblo hombres capaces, temerosos de D-os, hombres veraces que aborrezcan las ganancias deshonestas y los pondrás sobre el pueblo, como jefes de mil, de cien, de cincuenta, y de diez. Que sean ellos los que juzguen al pueblo en todo tiempo. Que traigan a ti todo pleito grave, pero que ellos juzguen todo pleito sencillo. Así será más fácil para ti y ellos llevarán la carga contigo.” Éxodo 18: 21-22

“Muchas de las libertades que tenemos hoy provienen del antiguo Estado judío cuando Abraham llegó a la tierra prometida”, explicó.

El pastor destacó que la “obra” de Israel se extiende desde el río Nilo hasta el Eufrates, contrarrestando los argumentos anti-sionistas que la reivindicación del pueblo judío sobre la tierra de Israel es ilegítima. “No me digan que Israel no tiene derecho a la tierra. D-os mismo otorgó a Israel el título de propiedad de la tierra,” aseveró.

Los cristianos no tendrían la Biblia sin Israel, señaló, y todos deben reconocer que “tanto los cristianos como los judíos adoran al D-os de Abraham, de Isaac y de Yaacov.”

Rafael Cruz aprovechó para fustigar la teología del reemplazo, calificándola una “herejía”.

“¿Cómo pueden extrapolar todas las promesas en la palabra de D-os que se refieren específicamente a la tierra de Israel y al pueblo judío, y cómo alguien con un poco de sentido común puede pensar que ‘somos el nuevo Israel’? Eso es herejía. Israel es la manzana de los ojos de D-os, el pueblo elegido.”

Cruz hizo referencia a la antigua concepción judía de or lagoyim, una frase hebrea que significa “luz de las naciones”, según la cual los judíos fueron designados por el Cielo para servir como ejemplo para los demás. Israel es “el pueblo elegido para llevar la palabra de D-os,” continuó.

Asimismo, aprovechó la oportunidad para hablar acerca de la conexión de su hijo con Israel, afirmando con orgullo que Ted Cruz ha sido “el mayor defensor de Israel en el Capitolio”, mientras que explica cómo el senador de Texas podría ser un ferviente amigo del Estado judío si es elegido.

“Mi hijo ha expresado que Jerusalem es la capital eterna de Israel y ha prometido que desde su primer día en el cargo, iniciará el proceso para trasladar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalem, donde debe estar.

“Mi hijo ha condenado a la Autoridad Palestina por su negativa a aceptar el derecho de Israel a existir. Mi hijo ha declarado que no financiaremos a las Naciones Unidas mientras sigan promoviendo el BDS y el antisemitismo. Mi hijo está comprometido a continuar el apoyo físico, económico y militar a Israel, incondicionalmente.”

El pastor citó el verso de la Biblia que menciona el apoyo de Israel a los cristianos: “Dios le dice a Abraham …‘Bendeciré a los que te bendijeren y a los que te maldijeran; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.‘ Génesis 12:3.“

“En los últimos siete años estuvimos a punto de maldecir al Estado de Israel,” afirmó sombríamente, refiriéndose a la actitud del gobierno Obama hacia Israel, que muchos consideran que ha hecho perjudicado a la alianza entre Israel y Estados Unidos.

“Debemos volver atrás y expresar nuestro apoyo incondicional al Estado de Israel,” instó Cruz. “Esa es nuestra herencia espiritual. Al bendecir al pueblo de Israel, seremos bendecidos nosotros mismos. Somos uno por la gloria de Dios.

“¡Elijan la vida! ¡Elijan la bendición! ¡Aboguemos juntos por la paz de Jerusalem!” concluyó Rafael Cruz ante aplausos estruendosos.

Fuentes: Breaking Israel News / Abra Forman

Fuente: https://www.enlacejudio.com/2016/04/10/padre-de-ted-cruz-ee-uu-se-fundo-sobre-la-tora/

DONALD J. TRUMP: “YO SOY EL ELEGIDO POR DIOS”

La cautividad sionista del nacionalismo blanco en EEUU muestra escandalosamente unas causas ideológicas harto evidentes. Los nacionalistas estadounidenses deben dejar de creer y empezar a pensar. Mientras Israel y la comunidad judía, con los sionistas cristianos como tontos útiles, sigan dominando la Casa Blanca y el Pentágono, sí, pero también la cultura estadounidense a través de la influencia social de la Biblia, esta nación representará sólo el mero apéndice de un poder extranjero hostil. Además, estos EEUU encadenados al poder civil del judeo-cristianismo arrastran a todas las naciones blancas —incluida España—,las cuales permanecerán sometidas al racismo supremacista y genocida judío hasta la definitiva desaparición de nuestra propia y genuina identidad europea.

Figueres, la Marca Hispànica, 10 de enero de 2021

ISRAEL INSTIGA UN GOLPE DE ESTADO MILITAR EN EEUU

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